Acabáramos.
El teatro de más corta duración de la comarca llega galopando una vez más en su pony bravo.
Llega desde la selva, después de cruzar montes y valles, ríos y mares (sobre todo mares, playitas) la tercera resurrección del hijo del gran Teatro, saga épica de lo chiquito, novela romántica de una tabla y un chabón (o una minita y un tablón).
El Teatro Cortito, descendencia pródiga terrenal de la divinidad, nieto del Dios del vino y de las plantitas, el orgullo de mamá y la vegüenza de papá.
¿Cómo se llegó de Zeus a ésto? Vení a ver.
Oh gran Baco, la procesión de sátiros, en movimiento danzante y constante (todo empezó con el paso del submarino, nariz tapada, mano arriba y descenso meneado), el éxtasis dionisíaco, en un pedazo de nuestro líving lo explica todo.
Oh dios de la razón, nunca vengas a buscarnos. Y si venís, quedate a ver unas.
Buenos Aires, Marzo de 2011
Querido Apolo: si bajás un toque del Olimpo, ésto es lo que vas a ver.
Un besito,
el TC.

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